El arte de hablar: entre el bien y el buen hablar
Hablar, esencialmente, es emplear nuestra capacidad lingüística para expresarnos en una lengua, de la manera más esencialmente natural posible; emitiendo grupos de sonidos concatenados para establecer nuestras intenciones, dar a conocer nuestros pensamientos, informar, o para resolver un problema. Hablar es, por tanto, un acto esencialmente humano, aunque la práctica lo lleve a inteligencias artificiales o loros imitadores. Pero no siempre reflexionamos sobre las distintas dimensiones que implica comunicarnos. Existen dos aspectos que a menudo se confunden o se tratan como sinónimos: el bien hablar y el buen hablar. Y es que, en su diferenciación, podemos enriquecer nuestra capacidad de conectar con los demás y con nosotros mismos. El bien hablar es el dominio técnico del lenguaje. Es la capacidad lingüística de usar la gramática correcta, tener una pronunciación clara y una estructura coherente. Es la habilidad de articular las palabras sin trabarse, de entonar adecuadamente ...