“Esta vida” (a poner en mi tumba/cajita/o lo que sea; si es que hay alguien que disponga de mi cuerpo al partir, y si es que queda un cuerpo al cual despedir).

 Esta vida, siempre tan viva,

siempre tan continua.

Tan eterna, tan repentina.

Tan constante, tan efímera.

Me hace detenerme,

cuando ella, no lo haría.

Me exhorta, me inspira,

a conocerme a mí mismo, para vivirla.

Y me lleva de la mano,

haciendo lo mismo ella misma.

 

Esta onda de energía,

que despierta a la materia

y la conecta con la vibra;

¡cómo duele, cómo inspira!

¡Cómo odia, cómo llora!

¡¡¡¡Cómo grita de alegría!!!!

¡Cómo duda, cómo afirma!

Y ¡cómo enseña!, ¡cómo olvida!

¡¿Cómo vive con ella misma?!

¿Cómo puede, esta vida,

usarme hasta que termina?

¿Cómo pudo, esta vida,

elegirme pa´ vivirla?

Mario Márquez Farias. 03 febrero de 2021




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